Empecé con el ganchillo, a lo abuelita moñera, y hacías cosas en una sola dimensión. Un día me pregunté porqué no podía hacerlo en 3D, y ahí apareció la eva cojonuda, que cuando se le mete algo entre ceja y ceja no hay quién la pare. Internet fue mi fuente de inspiración. Ahí descubrí un mundo espectacular que cubría todos mis deseos, amigurumis a miles!! y de ahí pasé al fieltro, del fieltro a la rafia, de la rafia a la cartulina, de ahí a arrancarle los botones a la ropa de las niñas, etc.
jueves, 26 de enero de 2012
BrOcHe
Costó, pero me salió. Claro que el mérito no es mio, lo saqué de el blog de Mariela Dias, pero me gustó tanto, que tuve que hacerlo para ver si era capaz. Y lo hice.
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